Anatomía de la iguana, conceptos generales sobre su morfología

Anatomía de la iguana
Anatomía de la iguana, morfología
Anetuka/CC BY 2.0

Si queremos hablar de la anatomía de la iguana, primero deberíamos saber que el término iguana hace referencia a dos conceptos. Desde el punto de vista taxonómico nos encontramos con la familia Iguanidae, un grupo de saurópsidos (reptiles) del orden Squamata (escamosos) que abarca a distintos tipos de lagartos que son conocidos comúnmente como “iguanas”. Y por otro lado, podemos ser más específicos y hablar del género Iguana, el cual, por supuesto, se integra dentro de la familia Iguanidae, aunque compuesto únicamente por dos especies que habitan zonas tropicales de América Central, del Sur y el Caribe. Estas son Iguana iguana conocida como iguana verde e Iguana delicatissima, la iguana del Caribe.

Clasificación de la familia Iguanidae y algunos datos de interés

La familia Iguanidae actualmente incluye 11 géneros, 3 de los cuales se encuentran extintos. Esta clasificación aún se encuentra en estudio y no es totalmente aceptada por los biólogos, por lo que algunos continúan utilizando la clasificación anterior, no obstante, para el tema que nos ocupa, la anatomía de la iguana, ayuda a conocer algunos datos relacionados con las especies.


– Género Amblyrhynchus: posee una sola especie que se conoce como “iguana marina”, esta habita de manera endémica las costas rocosas de las Islas Galápagos. Las hembras miden 60 cm mientras que los machos pueden alcanzar 1,3 m y pesar 1,5 kg. Son de color negro y se consideran como el único lagarto moderno que depende de un ambiente marino.

– Género Conolophus: está compuesto por 3 especies que también habitan las Islas Galápagos y se conocen como iguanas terrestres. Son herbívoras y pueden llegar a medir 110 cm.

– El género Brachylophus: actualmente posee solo dos especies de Fiyi y Vanuatu.

– Género Ctenosaura: compuesto por 14 especies que se encuentran en América (del Norte y Central). En su espalda y cola poseen espinas que tiene el aspecto de los dientes de un peine.

– Género Cyclura: formado por 10 especies del área del Caribe que se conocen como iguanas de roca. Son herbívoras, consumen flores, hojas, bayas y distintos frutos, aunque raramente y de manera oportuna pueden consumir babosas, cangrejos y larvas de insectos.

– El género Dipsosaurus: es propio de América del Norte y posee una sola especie que se conoce como Iguana del desierto. Su tamaño suele ser de hasta 60 cm, incluyendo la longitud de la cola y su cuerpo es de un color gris pálido o crema, y posee un patrón reticulado en color marrón que abarca la espalda y los laterales.

– El Género Iguana: es quizás el más popular; como ya se comentó previamente posee solo 2 especies que habitan zonas tropicales de América del Sur, América Central y también el Caribe. Habitan generalmente en árboles y a pesar de tener un tamaño grande se mueven con una gran velocidad.

– Por último, el género Sauromalus: también es de América del Norte y posee 6 especies que habitan zonas desérticas.

Los géneros Armandisaurus, Lapitiguana y Pumila se encuentran extintos.

Anatomía de la iguana

Piel y cuerpo

La piel de las iguanas se encuentra cubierta de escamas y está formada por dos estratos, una dermis que aparece profundamente y una epidermis queratinizada que mudan a menudo.

Presentan una papada, una bolsa dilatable, que varía en tamaño según la especie, pero que puede llegar a estar muy desarrollada y presentar espinas triangulares. Por detrás de la cabeza poseen escamas que se denominan tuberculares y tienen aspecto de picos, mientras que en el dorso del cuerpo, una cresta y una línea de espinas se disponen individualmente hasta la cola.

Es de destacar en la anatomía de la iguana su cuerpo esbelto y comprimido lateralmente, el tamaño de la cola es importante, pudiendo representar hasta un 60 % del total del cuerpo. A pesar de que suele ser un animal indefenso, gracias a su tamaño, la cola puede ser utilizada para su protección.


Sentidos

El oído de las iguanas carece de conducto auditivo, en lugar de este, poseen una membrana timpánica que se ubica externamente y que les otorga la capacidad de captar muy fácilmente los sonidos.

La visión de las iguanas es bastante eficiente, permitiéndoles ver sombras, cuerpos y detectar el movimiento. Los ojos son de tamaño pequeño, el iris es de color bronce y poseen tres párpados que se denominan inferior, superior y nictitante.

Una característica muy importante, desde el punto de vista de la anatomía de la iguana, es la presencia de un ojo parietal (también llamado pineal o tercer ojo). Este órgano fotosensorial es parte del epitálamo, es sensible a la luz y la oscuridad por lo que regula el ritma circadiano y también participa de la producción de hormonas para la regulación de la temperatura (termorregulación).

Anatomía de la iguana y su esqueleto

El esqueleto de las iguanas es muy similar al que encontramos en los mamíferos, la diferencia más significativa es la ausencia de escápulas, por lo que su cintura escapular se encuentra incompleta.

Poseen cuatro extremidades con cinco dedos cada una, las uñas son grandes y afiladas. En los miembros posteriores, los dedos 3 y 4 se encuentran más desarrollados, lo que colabora con el desplazamiento arborícola.

En la anatomía de la iguana, el cráneo se encuentra bien formado, las mandíbulas son fuertes y robustas, presentan numerosos dientes de tamaño pequeño que se encuentran adaptados para triturar hojas y flores.

Sistemas relacionados con la anatomía de la iguana

Su aparato digestivo es largo y compartimentado, dando lugar a contener grandes cantidades de vegetales en especial en el colon, el cual se encuentra saculado. Para la excreción de desechos, al igual que el resto de los reptiles, presentan una cloaca antes del comienzo de la cola.

La lengua de las iguanas es carnosa y suelen realizar un típico lengüeteo, esto es exponer e introducir la lengua repetidas veces para captar partículas que se encuentran en el ambiente. y luego presentarlas a su órgano de Jacobson, órgano auxiliar al sentido del olfato.

En cuanto al sistema cardiorrespiratorio, no poseen diafragma, por lo que no presentan una verdadera cavidad torácica separada de la abdominal. En la anatomía de la iguana el corazón se encuentra formado por solo tres aurículas (2 aurículas y 1 ventrículo) en lugar de cuatro como en los mamíferos.

El sistema nervioso destaca por la presencia de un cerebro con dos hemisferios lisos, los bulbos olfativos y los ópticos se encuentran desarrollados. En la anatomía de la iguana la médula espinal se prolonga hasta el final de la cola.

Las iguanas poseen unas estructuras que desembocan en la cavidad nasal, denominadas glándulas de la sal, que tienen como función la expulsión de sales minerales que resultan innecesarias.

Reproducción

Alcanzan su pubertad aproximadamente a los 16 meses y su adultez a los 3 años. Veamos algunos datos relacionados con la anatomía de la iguana desde el punto de vista de su sistema reproductivo.

Los machos poseen un pene que se encuentra bilobulado (denominado hemipenes), está compuesto por un tejido eréctil que el animal puede exponer o guardar dentro de su cloaca de manera voluntaria.

En la parte interna de los de los miembros traseros, de ambos sexos, poseen “poros femorales”, durante la época reproductivo excretan una sustancia odorífera que les permite marcar el territorio.

La reproducción es ovípara, las hembras producen huevos amniotas, es decir, que el embrión se encuentra cubierto por cuatro envolturas, que le otorgan un medio acuoso en el cual alimentarse y respirar y son depositados en un ambiente seco.

Autores consultados

Cogger (1998)
O´malley (2007)
Hickman (2003)
Zug (1993)

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