Enfermedades de las tortugas de agua y tierra en cautividad, prevención

Enfermedades de las tortugas de agua y tierra, medidas preventivas
Enfermedades de las tortugas de agua y tierra
Medidas preventivas

Las tortugas, al igual que otro reptil en cautividad, son susceptible de contraer enfermedades. En este post hablamos de las enfermedades de las tortugas de agua y tierra más frecuentes, así como sus métodos de prevención para que el quelonio pueda llevar una vida lo más longeva posible.

Antes de entrar de lleno en las enfermedades de las tortugas de agua y tierra, es preciso indicar la necesidad de aislamiento de aquellas que pudieran padecer alguna patología con el fin de no contagiar a otras especies. La cuarenta también se efectuará en los casos de introducción de una nueva tortuga, igualmente se explorará exhaustivamente los primeros días para poder advertir cualquier anomalía que pueda presentar.

Un tanque enfermería adaptado en función de sus hábitos, servirá para que pueda permanecer durante el tiempo en que esté presente la enfermedad, es el accesorio más indicado para cuarentenas de reptiles en cautividad.

Signos en enfermedades de las tortugas de agua y tierra

En algunos casos los signos que a continuación se enumeran pueden ser procesos fisiológicos presentes en el reptil y no propiamente una enfermedad, como es el caso de la hibernación, estivación, etc. Por esa razón es importante conocer el comportamiento de las tortugas y si se advierten cambios, meditar la causa de los mismos en función de lo que haya podido ocurrir en los últimos días, por ejemplo, bajada de temperatura, agua en mal estado, exposiciones incontroladas a la luz, cambios en la dieta, etc.

Huelga decir que hoy en día se cuenta con la ventaja de veterinarios especializados en animales exóticos, los cuales podrán solucionar muchas de las enfermedades de las tortugas de agua y tierra, hecho que en tiempos pasados era más complejo en la clínica de pequeños animales. Especialmente cobran especial atención para el diagnóstico de la enfermedad, ya que cuentan con medios avanzados y para el suministro de fármacos, dado la dificultad de facilitárselos a las tortugas.

Algunos signos que puede manifestar una tortuga enferma

La tortuga presenta poca actividad

No come o se alimenta con menor frecuencia

Se arrincona en un determinado lugar

Mucosa oral sanguinolenta

Presencia de pus o lagrimeo en ojos

Heridas o alteraciones cutáneas

Concha con deformaciones

Boca semiabierta

Dificultad respiratoria

Diarreas o imposibilidad de evacuar

Enfermedades

Avitaminosis: Producida por desórdenes alimenticios o falta de luz solar, las tortugas presentan carencia de ciertas vitaminas (especialmente A, B, D, E) y pueden provocar en el animal: hinchazón de ojos (falta de vitamina A), hipocalcemia (crecimiento inadecuado, deformaciones, caparazón blanco). Los nódulos subcutáneos también pueden estar presentes por falta de vitamina E.

Estomatitis: Infecciones relacionadas con la cavidad oral, el agente causante puede ser variado: hongos, afecciones de tipo respiratorio, infecciones bacterianas, heridas, etc,

Sobrecrecimiento de mandíbulas y uñas: El sobrecrecimiento de mandíbulas es habitual en la tortugas de cajas y es necesario recortarlo para que el animal pueda alimentarse. Las uñas también pueden crecer en exceso, si no se cortan pueden impedir que el quelonio pueda andar correctamente.

Resfriados: Son frecuentes sobre todo si no se tiene a la tortuga en un ambiente adecuado, presencia de humedad excesiva, corrientes, cambios bruscos de temperatura, etc. Se manifiesta a simple vista ya que el animal suele jadear, secreta moco, tiene insuficiencia respiratoria, etc.

Septicemia: Es una infección bacteriana generalizada en la que la tortuga presenta poca actividad y se alimenta con menor frecuenta, en muchas ocasiones se debe a una infección  incontrolada por causa de alguna herida provocada por objetos en el terrario, peleas entre ejemplares, alimentación inadecuada, etc.

Salmonella: Se trata de infecciones bacterianas principalmente debido a una mala higiene, algunos expertos manifiestan que se trasmiten a los humanos. Es más habitual en especies acuáticas.

Heridas y quistes: Las heridas pueden ir acompañadas de infecciones que provocan hinchazón, abscesos, tumefacciones, incluso quistes y tumores.

Muchas se pueden prevenir eliminando objetos cortantes del terrario o, en su caso, acuaterrario. En casos drásticos pueden provocar necrosis en el caparazón o el propio plastron.

Enfermedades de las tortugas relacionadas con los ojos: Ya hemos mencionado algunas con anterioridad, el lagrimeo o conjuntivitis también puede ser frecuente, motivado por objetos extraños o por infecciones. También aquellas que salen de su letargo pueden presentar problemas para abrir los ojos.

Obstrucciones intestinales: Otra de las enfermedades de las tortugas de agua y tierra son las obstrucciones intestinales, en muchas ocasiones ante la ingesta de tierra o piedras, la tortuga presenta apatía y problemas para defecar.

Parásitos: Son susceptibles a ectorparásitos y endoparásitos, los antiparasitarios y exámenes veterinarios previenen este tipo de afecciones. La parasitosis es variada en función de especies, sobre todo si se trata de tortugas acuáticas o terrestres (protozoos, nematodos, cestodos, ácaros, garrapatas, sanguijuelas, larvas de moscas que se alojan en la tortuga para depositar sus huevos, etc.).

Pueden provocar diarreas, lesiones, heces sanguinolentas, problemas de piel, etc.

Hongos: Finalmente otras enfermedades de las tortugas de agua y tierra se asocian con micosis, es decir hongos que también pueden estar presente en quelonios, quizás más en los de hábitos acuáticos o semiacuáticos, se aprecia en el animal ciertas manchas de color blanquecino.

Medidas preventivas

Como medidas preventivas en enfermedades de las tortugas de agua y tierra destacan una buena alimentación de acuerdo con los hábitos y costumbres del reptil, ambiente adecuado, evitar factores que supongan algún tipo de estrés, limpieza de las instalaciones, incluso del propio quelonio. Control parasitario y revisiones a través del veterinario.