Manejo de reptiles domésticos, mantenimiento.

Manejo de serpiente

Manejo de reptiles

Siempre y cuando decidamos tener un reptil doméstico en nuestra casa, hay que tener en cuenta su carácter exótico y la ausencia de relación afectiva con el dueño. Normalmente los reptiles son animales huidizos, ágiles y esquivos. Nuestro principal objetivo con el manejo de reptiles es evitar que nos haga daño e impedir dañar al propio animal. Tenemos que tener en cuenta que en tortugas lo más peligroso son los mordiscos, la constricción o veneno en caso de ofidios, las uñas y la cola en varánidos, iguánidos o cocodrilianos. Además, no debemos olvidar que el manejo inadecuado o de forma intensiva estresa a nuestro reptil e influye negativamente en su calidad de vida, por esa razón el manejo de reptiles debe realizarse solamente en casos necesarios.

Para manipular una tortuga de forma segura es necesario cogerla por el caparazón entre las patas, evitando las caídas, pues son muy peligrosas.

En saurios, hay que mantenerlos sujetos por las extremidades posteriores con una mano y el resto con la otra, rodeándolo por debajo del cuello con el dedo o con el brazo si es muy grande, inmovilizando así patas y cabeza. Hay que tener cuidado con coger de la cola a algunas especies, pues podrían perderla por autotomía.

Con serpientes, contamos con herramientas especializadas para manipularlas pero lo más importante es sujetar la cabeza para evitar que abran la mandíbula y nos muerdan. El resto del cuerpo se controla con la otra mano o con la colaboración de más personas, si es muy grande. En las especies venenosas la protección con guantes cobra especial importancia, incluso su manipulación debe realizar por personal especializado en su manejo. Los escudos de plásticos ayudan a visualizar mejor al oficio y previenen de aquellas especies que puedan escupir venenos, también los tubos de plásticos son de gran utilidad para inmovilizar a la serpiente.

Se puede obtener, con unas pautas de aprendizaje adecuadas, ciertos cambios comportamentales en reptiles, ya que responden bien a muchos ejercicios, el premio o refuerzo en positivo debe ofrecerse con pinzas largas para prevenir mordeduras.

Pautas de mantenimiento en reptiles

El entorno en el que vive el reptil es muy importante y debe ser recreado en la medida de lo posible dentro del terrario o acuaterrario correspondiente al animal. Por lo tanto, para un correcto mantenimiento, antes de tener al animal debemos informarnos sobre el hábitat en el que vive en libertad. No conviene mezclar especies diferentes en un mismo entorno, en su defecto, es necesario asegurarse de que no sean competidoras entre sí, también es importante cerciorarse de que provienen de hábitats similares.

Para el mantenimiento correcto de reptiles hay que tener en cuenta varios factores:

Tamaño: Depende del tamaño del animal o de las necesidades de la especie. La disposición del terrario también es importante, un ofidio necesitara terrarios anchos de base, mientras que un reptil arborícola necesitara zonas para escalar, por consiguiente, la altura de la urna es primordial para una correcta adaptación del herpeto.

Higiene: La higiene tiene que ser muy estricta, ya que los sustratos, la humedad y la temperatura propician la proliferación de patógenos, además de la acumulación de heces y restos de comidas.

Temperatura: No solo hay que tener en cuenta la temperatura, sino también los ciclos entre el día y la noche, y los estacionales para que ciertos animales puedan hibernar o descansar correctamente. Para regularla, se pueden usar cables o mantas eléctricas (algo peligrosas pues pueden causar quemaduras por contacto). Lo más recomendable son lámparas de infrarrojos o bombillas especiales que emitan luz como las de mercurio, ultravioletas, etc. Se puede controlar con un termostato conectado a los calefactores.

Iluminación: Los reptiles normalmente están adaptadas a ciertas dosis de radiaciones dependiendo del biotopo, en cautividad no suelen estar ubicados a la luz del sol, por lo tanto hay que proporcionar las radiaciones de forma artificial mediante la colocación de lámparas que emitan rayos UVA y UVB.

– UVB: imprescindibles para sintetizar vitamina D3 en la piel, que les ayuda a asimilar el calcio de la alimentación, de esa manera se previenen problemas óseos por descalcificaciones.

– UVA: Regula muchas funciones comportamentales o psicológicas.

Igualmente hay que tener en cuenta el fotoperiodo, ya que cambia según la zona de donde provengan el reptil. Esto es fácilmente de controlar gracias a un temporizador conectado a las lámparas, de fácil adquisición en tiendas especializadas en herpetos; también es importante tener en cuenta la intensidad de la radiación, ya que no será la misma para un animal desértico que para uno procedente de áreas selváticas.

Humedad: La humedad se consigue con pulverizadores manuales o, a veces, basta con disponer de un lugar con agua, por ejemplo una fuente artificial. La humedad se puede controlar con un higrómetro. Los ecosistemas desérticos necesitan entre un 30% a 40% de humedad, los de sabana entre un 40 a 60%, los tropicales entre 60 a 80% y los reptiles procedentes de costas o selvas más del 80%. También puede haber fluctuaciones estacionales o diarias.

Ventilación: Muy importante para evitar falta de oxígeno en terrarios muy húmedos. Se puede solucionar con la tapa de rejilla o sistemas de ventilación especialmente diseñados para tal fin y de fácil adquisición en el mercado.

Ambientación: solo tiene el límite que quieras ponerle. Se trata de recrear el ambiente necesario mediante el sustrato, por ejemplo, arena para simular una zona desértica, fibra de coco o musgo para ambientes tropicales, etc., igualmente se puede incorporar adornos, piedras, ramas… Es importante estos elementos en muchos reptiles, principalmente para esconderse o para tener puntos de rascado que facilitan la ecdisis.