Parásitos internos en reptiles de terrarios, endoparásitos

Parásitos internos en reptiles
Rataj, A. V., et al./ CC BY 4.0

Dentro del grupo de parásitos internos en reptiles de terrarios (endoparásitos), existen los protozoos y los denominados gusanos planos (Platelmintos) o los gusanos redondos (Nematodos).

Existen una gran variedad de parásitos internos en reptiles de terrarios por lo que nos centraremos en aquellos que suelen darse con mayor asiduidad.

En este tipo de infecciones se requiere intervención veterinaria, principalmente por el hecho de que son animales delicados y los fármacos a dosis incorrectas pueden ser susceptibles de toxicidad en el reptil, además, en muchos casos es necesario recurrir a cirugía, incluso se precisará análisis de sangre y coprológicos para un diagnóstico certero de parásitos internos en reptiles. No es adecuado medicar a animales sin prescripción y supervisión veterinaria.

Protozoos

Los protozoos son organismo unicelulares que viven en el interior del reptil, bien en la sangre (hemoparásitos) o en el propio sistema digestivo. Son detectados a través de laboratorio veterinario mediante observación microscópica y extracción de sangre.

Parásitos de la sangre

Destacan los esporozoos y protozoos del género Leishmania y Haemogregarina. No existen tratamientos especiales dado que los fármacos existentes pueden ser tóxicos para el reptil. En estos casos hay autores que mantienen que los reptiles infectados deben vivir en un entorno amigable, sin estrés, especialmente para mantener fortalecido el sistema inmune y aumentar la calidad del vida del animal.

Parásitos intestinales

Amebiasis intestinal

La amebiasis intestinal se manifiesta en reptiles por el hecho de que dejan de alimentarse, presentan vómitos, pierden peso y las heces se tornan de color blanquecino desprendiendo mal olor. Se detecta mediante análisis microscópico de las heces, la infección es contagiosa, por lo que el reptil infectado de aislarse, además, en caso de tener más de un reptil, será necesario una exploración veterinaria de todos ellos. Se ha sugerido como tratamiento bastante eficaz el uso de metronidazol, bien mediante administración oral o intubación gástrica.

Coccidiosis

En infecciones por coccidios los reptiles  suelen presentar pérdida de peso, con heces sanguinolentas. Se detecta mediante análisis microscópico del material fecal. Como fármacos de elección destacan el metronidazol o la sulfametazina.

La infección por coccidiosis es muy contagiosa, en consecuencia se requiere limpieza del terrario y accesorios, renovación del sustrato y otros elementos difíciles de desinfectar.

Giardia, Trichomonas

Otros parásitos internos en reptiles se asocian con Giardia (giardiasis) y Trichomonas (tricomoniasis). En estos casos se observa en el reptil heces acuosas y sanguinolentas, también pueden regurgitar alimentos. Es detectada mediante frotis del material fecal. Al igual que en el caso anterior es una infección contagiosa, por lo que se precisa el aislamiento del reptil, limpieza del terrario, accesorios y renovación del lecho. El tratamiento más utilizado es el metronidazol.

Gusanos planos y redondos

Los reptiles pueden ser parasitados por nematodos, cestodos y trematodos, se detectan mediante análisis coprológicos, si el resultado es positivo, revela la existencia de parasitismo.

Nematodos

El número de estos parásitos es amplio, destacan los estrongílidos, ascáridos, tricúridos, oxiúridos, Capillaria, etc. Es necesario exploraciones veterinarias y frotis de material fecal. En muchas ocasiones no existen síntomas evidentes, en otras pueden causar lesiones subcutáneas, verminosis pulmonares, vómitos o anorexia, todo depende del parásito en cuestión.

Las infecciones por nematodos se tratan bajo supervisión veterinaria con antihelmínticos como el mebendazol, pamoato de pyrantel, ivermectina, fenbendazol.

Cestodos

Los cestodos son menos comunes en reptiles, se detectan mediante microscópico analizando las heces. Las serpientes arborícolas asiáticas son las más propensas a infecciones por cestodos, también ciertos lagartos como es el caso de los Geckos. Si se presentan quistes será necesario intervención quirúrgica. En gusanos se ha sugerido el uso de praziquantel o la niclosamida.

Trematodos

Infecciones por parásitos de la subclase Digenea, las patologías no son muy evidentes salvo que el reptil esté muy infectado. Frente a gusanos digeneos se ha utilizado como fármaco de elección el tetracloroetileno.

Otros parásitos internos en reptiles

Los clasificamos en un epígrafe diferente a los estudiados con anterioridad, pues aunque igualmente se trate de parásitos internos en reptiles, su taxonomía es objeto de controversia y discusión por parte de los zoólogos.

Pentastómidos

Los pentastómidos pueden parasitar a ofidios y lagartos. En muchas ocasiones se alojan en las vías respiratorias, no están muy estudiados a nivel biológico y es considerada una enfermedad zoonótica.

Acantocéfalos

Son endoparásitos que cuando llegan a la edad adulta se alojan en los intestinos de algunos reptiles, especialmente lagartos. Los excrementos presentan heces acuosas y sanguinolentas.

Entre los fármacos utilizados para estos parásitos internos en reptiles destacan el mebendazol y el pamoato de pyrantel. Las formas parasitarias pueden ser detectadas mediante coprología veterinaria.