Cuidados de las serpientes domésticas

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Hablamos de uno de los reptiles más espectaculares, más investigados y estudiados a lo largo de la historia, con centenares de especies, aunque con las mismas exigencias de mantenimiento y conocimientos, sobre todo para los herpetocriadores principiantes.

Es por esto que para los adeptos a las serpientes en cautiverio, el primer consejo es que se comience con las especies de más fácil manejo y menor nivel de peligrosidad. Esto requerirá una evaluación y varias recomendaciones sobre los tipos más convenientes de criar en cautiverio.

No se puede perder de vista que algunas especies de serpientes, incluso varias de las que pretendemos tener como animal de compañía, están entre los animales más peligrosos del planeta, por lo que siempre se debe reconocer la especie y la “amenaza”. Los mismos mecanismos de adaptación de las serpientes las pueden convertir en potencialmente peligrosas.

Se sabe que la gran mayoría de los reptiles tropicales en cautiverio –entre ellas muchas serpientes- no reciben la cantidad de agua ni humedad suficiente. Seguidamente describimos algunos consejos generales sobre el mantenimiento que requieren las serpiente, no obstante, es necesario conocer, antes de la adopción, las costumbres del ejemplar que pretendamos adquirir para lograr exitosamente recrear un hábitat que se adapte a la forma de vida requerida por el animal.

Terrario para las serpientes. Su alojamiento

Es de preferencia un terrario espacioso y de tipo horizontal. Ha de poseer buena ventilación, que se puede conseguir incorporando algún tipo de rejilla, además debe de estar completamente cerrado para evitar que el animal pueda escaparse.
El substrato que no puede faltar en el terrario donde tengamos la serpiente puede estar compuesto de musgo, grava, heno o simplemente papeles de periódicos; todos deben cambiarse regularmente y mantenerse limpio. Los troncos o ramas servirán para que se ejerciten y se enrollen en ellos como lo hacen en su medio natural.

Las serpientes, a diferencia de los mamíferos, no controlan la temperatura corporal por sí solas, sino que está regulada por el medio ambiente. Es por esto que el ambiente donde se encuentre el terrario deberá tener una temperatura de entre 25 º y 40 º C; por debajo de esta temperatura se volverán muy inactivas. Los calefactores y luces especiales, de fácil adquisición en tiendas especializadas en reptiles, mantienen el terrario en condiciones optimas para la vida de estos animales. Los refugios a base de cuevas son idóneos para lograr una mejor intimidad de la serpiente.

La distribución de los espacios en el terrario debe ser variada, con zonas templadas, iluminadas, oscuras y, como manifestamos con anterioridad, con recovecos para escondites y mejor acondicionamiento de este curioso reptil.

Es recomendable contar con una dependencia independiente del terrario para proporcionar la alimentación de la serpiente, se trata de que no relacione el terrario con la alimentación, de esa manera prevenimos posibles casos de ataques y podremos mantener con mayor facilidad el hábitat recreado para este reptil.

Alimentación de la serpiente

La alimentación se tendrá que basar fundamentalmente en ratas y ratones, peces, aves, gusanos…. Todo ello depende la especie que pretendemos mantener en cautividad. Por regla general, comen una vez por semana, aunque algunos ejemplares es de preferencia cada 15 días. Los complementos vitamínicos no han de faltar en la dieta de estos animales.

Durante la muda de la piel o ecdisis no hay que dar de comer ni molestar a la serpiente. Se trata de un proceso irregular y depende del metabolismo del animal. Es conveniente que el terrario tenga superficies rugosas, como piedras o troncos para facilitar este proceso. Las serpientes con los ojos opacos suelen volverse más agresivas.

No debe faltarle un recipiente espacioso con agua que renovaremos regularmente para que se mantenga limpia y fresca.

Reproducción de las serpientes

La reproducción de estos reptiles es una tarea un tanto ardua y solo recomendables para experimentados en el manejo de estos animales, hablaremos de la reproducción de la pitón real o bola, una de las especies que mejor se reproducen en cautiverio por su docilidad y su fácil manejo.

Es necesario sexar a los ejemplares para cerciorarnos que disponemos de una pareja con fines reproductivos, aunque se aconseja solo mantenerlos en comunidad el tiempo que dure el ciclo reproductivo. Alcanzan la madurez sexual en torno a los dos o tres años, las especies ovíparas ponen los huevos entre dos o dos meses y medios contados desde el apareamiento, la cantidad es variable en función de la especie, lo normal es entre 4 y 7 huevos. Para la puesta se debe introducir en el terrario una caja cerrada, en el fondo podemos añadir musgo u otros sustratos no tóxicos, además, deberá disponer de un orificio que facilite a la hembra a entrar y salir de la caja. Si queremos que los huevos sean incubados en óptimas condiciones, es necesario que el interior del nido alcance una temperatura entre 29º a 30º. La humedad es importante, sobre todo para evitar que no deshidraten los huevos, ha de mantenerse en torno a 60 o 70 grados. Durante el tiempo que dure la incubación, por regla general dos meses, la hembra no ha de ingerir alimentos, salvo que recurramos a la incubación artificial, muchos expertos prefieren este último métodos con el fin de controlar mejor el desarrollo embrionario de los huevos.

Salud de las serpientes

Los principales problemas de salud que suelen presentarse en las serpientes criadas en cautividad son infecciones por parásitos, quemaduras por mal acondicionamiento del terrario, falta de vitaminas, deshidratación y estrés si reciben por parte de su cuidador una manipulación excesiva. Un chequeo anual por el veterinario de elección es la mejor opción para mantener en buenas condiciones de salud a nuestro reptil.

Entre las especies domésticas más comunes, teniendo en cuenta su fácil mantenimiento y manejo, destacan las boas constrictoras (Boa constrictor), pitones reales (Python regius) y sepiente del maiz (Elaphe guttata ).

Taxonomía de la serpiente

Reino: Animalia.
Subreino: Eumetazoa.
Filo: Chordata.
Subfilo: Vertebrata.
Clase: Reptilia, reptiles.
Subclase: Diapsida, diápsidos.
Orden: Squamata, escamosos.
Suborden: Serpentes, serpientes.