Sauropsida, el clado de los saurópsidos

Sauropsida, saurópsidos
Sauropsida, saurópsidos
Paradais Sphynx/CC BY 2.0

El clado Sauropsida (saurópsidos) o como se conocía anteriormente en su distribución como Reptilia y Aves, consiste en un grupo de animales que comparten ciertas características morfológicas o en el proceso de formación de su ciclo biológico. Se nombró el clado Sauropsida para poder incluir a todos los reptiles y las aves en un solo grupo, ya que estos comparten varias características que los acerca filogenéticamente, esta idea la sugirió Goodrich en 1916 quien se basó en los trabajos de Huxley (1863), el cual ya le había dado este nombre a este taxón.

Actualmente el clado Sauropsida cuenta con más de 20000 especies, las cuales por los momentos están distribuidas en más de 9000 especies para los reptiles y el restante en aves. Estos dos grupos tienen un desarrollo similar, ya que provienen de un huevo amniota, es decir, un huevo que en su interior posee una serie de capas de origen extraembrionario, que ayuda a dar la protección necesaria al embrión de los agentes externos por medio de una cáscara que puede ser flexible o rígida, la cual permite el intercambio de gases respiratorios, dejando atrás las etapas larvarias por las que tienen que pasar los primeros tetrápodos.

Proceso evolutivo de los sauropsidos

Se conoce que los saurópsidos hicieron su aparición en el Carbonífero, sus registros más antiguos datan de 300 millones de años en donde los primeros reptiles tenían aspecto de lagarto, y de los cuales aparecen las serpientes y los lagartos verdaderos, finalmente hacen su aparición las aves. Como registro de los primeros saurópsidos de reptiles está Hylonomus y posterior a estos comienzan a aparecer las primeras aves, las cuales están altamente emparentadas con los dinosaurios. Es importante resaltar que muchos de los animales incluidos en el clado Sauropsida empezaron a evolucionar a partir de los anfibios, los cuales fueron perfeccionando su cuerpo para conquistar espacios terrestres. Actualmente el grupo de los reptiles más primitivos que aún no se han extinto son las tortugas.

División taxonómica

El clado Sauropsida se ha dividido en varios grupos para mayor comprensión, resaltando en ellos características que les permiten agruparse para poder ser identificados. Actualmente los saurópsidos comprenden a:

Esfenodontes: están incluidos las especies del orden Sphenodontia, que actualmente está representado por los tuataras, comprende una sola especie viviente denominada Sphenodon punctatus, aunque se han reportado dos subespecies, incluso se ha citado otra especie Sphenodon guntheri.

Squamata: siguiendo la línea filogenética nos encontraremos con las especies pertenecientes al orden Squamata (escamosos), en la cual están incluidos los ofidios o serpientes, los lagartos y lagartijas y los anfisbénidos; este grupo en particular ha tenido un éxito evolutivo indiscutible, ya que las especies representativas han logrado desarrollarse prácticamente en cualquier parte del mundo.

Testudines: este orden lo representan lo que comúnmente denominamos tortugas, las cuales entre su característica principal tenemos que los individuos presentan tanto en la parte dorsal y ventral conchas, que conforman el caparazón y les sirve de protección. Los Testudines se pueden encontrar en aguas marinas, dulces y en la tierra.

Arcosaurios: en esta categoría están incluidos los cocodrilos y las aves, los cuales son los representantes actuales de los dinosaurios. Este grupo vio sus inicios hace aproximadamente 250 millones de años en el período triásico y sus adaptaciones les permitieron poblar prácticamente todos los continentes, dato conocido en la medida en que los restos fósiles han sido encontrado prácticamente por todo el planeta.

Características morfológicas del clado Sauropsida

Como ya se ha mencionado anteriormente, los anfibios les han dado paso a los primeros reptiles, los cuales sufrieron modificaciones para adaptarse a la vida terrestre, estas modificaciones se han mantenido con el paso del tiempo y les proporciona rasgos que los identifica a simple vista.

Para empezar el clado Sauropsida, los saurópsidos, por lo general, tienen el cuerpo cubiertos de escamas de queratina, la cual les proporciona una piel dura y resistente a la desecación, mientras en las aves esta protección las ofrece las plumas, lo que además les da la habilidad del vuelo. Dependiendo de cada grupo y especie, han tomado características que les permiten sobrevivir en el espacio en que se encuentren, muchos de los saurópsidos presentan garras que le ayudan para atrapar a sus presas, igualmente la mandíbula ha sufrido modificaciones, por ejemplo, en los cocodrilos el hocico es largo y la fuerza de mordida es alta, mientras que en los ofidios la mandíbula puede expandirse dependiendo del tamaño de la presa para poder alimentarse, finalmente en las aves se ha modificado en forma de pico.

Es importante señalar que muchas especies pertenecientes al grupo Sauropsida han desarrollado, bien sea como mecanismo de defensa o para aumentar la posibilidad de éxito en la alimentación, el desarrollo de veneno que se puede inyectar a través de la mordedura.

Hábitat de los saurósidos

La gran diversidad que contiene el clado, hace que se puedan encontrar especies viviendo en una cantidad de hábitats, es decir, que el margen es bastante amplio. Podemos encontrar especies que viven en el desierto, especies arborícolas, especies voladoras, acuáticas, en zonas templadas, acumulando la mayor diversidad de organismos de surópsidos en las zonas tropicales.

Autores consultados

– Apesteguia, S. (2007)

– Jimenez, F. (2010)

– Meneghel, M. (2006)

– Ramirez-Bautista, A.; Sanchez-Gonzalez, A.; Sanchez-Rojas, G.; Cuevas-Cardona, C. (2017)