Serpientes más venenosas del mundo, 7 ejemplares temibles

Serpientes más venenosas del mundo
Serpientes más venenosas del mundo

La naturaleza es fuente de muchas maravillas, pero también de algunos peligros mortales. Las víboras son animales muy hermosos aunque algunas especies revisten peligrosidad y pueden ser letales, en la medida de que su veneno cause una muerte muy dolorosa. De hecho, en algunos lugares del mundo como Australia o Florida en E.E.U.U., tienen que lidiar con la posibilidad de que aparezcan en su patio e ingresen en su hogar. A continuación conocerás algunas de las serpientes más venenosas del mundo.

Jararaca

La Bothrops jararaca es conocida como la responsable de numerosas muertes en Brasil, incluso se ha avistado en las zonas más acaudaladas y pobladas. Allí causó la muerte del 52% de los casos de mordeduras de serpientes que han sucedido entre 1945 y 1992.

Tiene una tasa de mortalidad del 0,7%. También se la puede encontrar en Paraguay y en Argentina.

Mamba negra

La Dendroaspis polylepis suele vivir en las sabanas rocosas, y con frecuencia se la puede ver consumiendo termitas directamente de sus montículos. Es marrón o gris oscura y obtiene su nombre de su boca negra.

Se trata de un ofidio mortal para su víctima debido a la rapidez con la que muerde y la gran toxicidad de su veneno. Pero no ataca si no se siente amenazada, además causa pocas muertes al año.

Mamba oriental verde

La Dendroaspis angusticeps es una digna integrante del grupo de las mambas, porque es una de las serpientes más venenosas del mundo. El veneno de una sola mordida puede matar a varias personas. Es tan tóxico que ataca los nervios, el corazón y los músculos. En poco tiempo se siente dificultad para respirar, ritmo cardíaco irregular parálisis respiratoria y convulsiones.

Boomslang

Dispholidus typus es una de las serpientes más peligrosas de África. Caza a sus presas imitando a una rama de árbol. Extiende la parte delantera de su cuerpo, y pasa inadvertida porque su color se asemeja bastante al de la corteza de un árbol.

La serpiente Boomslang tiene colmillos posteriores, a través de los cuáles libera su veneno, masticando a su botín hasta que sucumbe completamente.

Víbora de Russell

También conocida científicamente como Daboia russelii, este ejemplar se ha cobrado miles de vidas cada año en Asia. Su veneno altamente tóxico provoca hinchazón, dolores agudos, mareos vómitos e insuficiencia renal.

Tiene una longitud promedio de 1,20 metros, aunque se han encontrado algunas de 1,60. La forma de su cabeza es triangular y entre sus fosas presenta una distintiva escama nasal única.

Taipan costera

Se la considera la víbora más peligrosa de Australia, además ocupa un lugar de honor entre las serpientes más venenosas del mundo. Tiene un temperamento explosivo debido a su nivel de alerta, por lo que cualquier acercamiento puede desencadenar un ataque mortal.

Afortunadamente si se le da la oportunidad a Oxyuranus scutellatus, escapará silenciosamente. De sentirse arrinconada, propina una mordedura que puede matar en solo unos minutos.

Víbora gariba, otra de las serpientes más venenosas del mundo

Los científicos creen que la Echis carinatus no conforma una parte menor de las serpientes más venenosas del mundo, ya que de hecho es la número uno a nivel estadístico, porque ha provocado más muertes que todas las otras serpientes combinadas.

Lo más terrible de la víbora gariba es su ataque intempestivo y fatal, no obstante, la toxicidad de su ponzoña ha sido letal en solo el 10% de las víctimas que no se hayan tratado.