Culebra de collar, Natrix natrix, un reptil que aleja a sus depredadores

Culebra de collar, Natrix natrix
Jevgenijs Slihto (flickr.com)/CC BY 2.0
Culebra de collar, Natrix natrix

La culebra de collar, Natrix natrix, como se la llama científicamente, es una serpiente de tamaño medio, nativa del continente europeo, y perteneciente a la familia taxonómica Natricidae.

Una de sus peculiaridades es que al no ser una especie venenosa, presenta algunas opciones de defensa que van desde fingir su muerte o atacar con la boca abierta de forma similar a los taxones venenosos. También al estar amenazada, suele liberar una sustancia de hedor muy acentuado simulando estar en proceso de putrefacción, alejando así a los posibles depredadores.

Características de la culebra de collar

Estos natricidos son relativamente grandes, con una talla que promedia los 120 centímetros de largo y, en eventuales ocasiones, pueden ser hallados individuos de hasta 200 centímetros. El dimorfismo sexual está marcado por el tamaño, ya que las hembras son notablemente más grandes que el macho. La coloración base de estas serpientes puede variar entre el negro, gris oliváceo y el marrón oscuro, con la mitad inferior de su cuerpo en una tonalidad mucho más clara y contrastante. Asimismo, su cuerpo es cilíndrico y robusto.

La cabeza es ligeramente redondeada, con ojos relativamente grandes y de pupilas circulares. En el cuello presenta una mancha en forma de anillo, de color amarillo tostado o naranja y, paralela a esta, una de color negro, siendo la marca de campo por la cual lleva ese nombre común, pero que solo es visible en los individuos juveniles, al igual que las pequeñas manchas negras alineadas a lo largo del cuerpo. Tanto el anillo como dichas manchas desaparecen cuando son adultos en plenitud.

Existen subespecies que se enumeran seguidamente:

    • Natrix natrix algirus
    • Natrix natrix astreptophora
    • Natrix natrix calabra
    • Natrix natrix cetti
    • Natrix natrix corsa
    • Natrix natrix cypriaca
    • Natrix natrix fusca
    • Natrix natrix gotlandica
    • Natrix natrix helvetica
    • Natrix natrix lanzai
    • Natrix natrix natrix
    • Natrix natrix persa
    • Natrix natrix schweizeri
    • Natrix natrix scutata
    • Natrix natrix sicula

Ámbito geográfico

Distribución de la culebra de collar, Natrix natrix
Distribución de la culebra de collar

La culebra de collar es nativa de Europa, extendiéndose desde la Gran Bretaña hasta Asia Central y parte de África.

Hábitat de elección

El hábitat de estas serpientes no está definido por alguna característica en específico, puesto que es una especie de fácil adaptación a casi cualquier entorno natural protegido o intervenido por el hombre. Además, pueden permanecer en las regiones litorales de los cuerpos de agua, en sistemas lacustres, y aguas con abundante vegetación litoral, bosques, pastizales abiertos entre otros.

Las áreas de monocultivos suelen ser con frecuencia un hábitat ideal para Natrix natrix, así como ambientes artificiales creados por el hombre. Una de las motivaciones de la especie en establecer su hábitat, es que el mismo contenga una abundancia relativamente importante de anfibios.

De qué se alimenta Natrix natrix

Natrix natrix es un ofidio principalmente diurno, además su método de caza es definido como búsqueda activa. Los hábitos alimenticios de esta culebra en su etapa adulta constan de una amplia dieta mayormente de anfibios, así como pequeños reptiles.

Según observaciones de campo, también pueden comer peces y pequeños mamíferos, en su mayoría roedores. En la edad juvenil, estas culebras se alimentan de invertebrados insectos y oligoquetos.

Cómo es la reproducción de la culebra de collar

La culebra de collar hiberna durante el invierno boreal, y una vez que sale de este proceso de reposo, se activa casi de forma inmediata a la faena reproductiva.

A comienzos de abril se inician las cópulas, sin embargo no es hasta el mes de julio cuando se inicien las puestas. En promedio, estas se realizan una vez al año y constan de 4 a 24 huevos. Los nacimientos tienen lugar a finales del verano, con una efectividad de eclosión de entre el 40 y el 100%. El mayor número de eclosiones depende del tipo de nido que elijan las hembras, preferiblemente sobre material vegetal en descomposición, donde suelen alcanzar la temperatura ideal.