Víbora de las arenas, Vipera ammodytes, la más peligrosa de Europa

Víbora de las arenas, Vipera ammodytes
Mircea Nita/CC BY 2.0

La víbora de las arenas es una serpiente muy venenosa perteneciente a la familia Viperidae, su nombre científico es Vipera ammodytes. Se considera la víbora más peligrosa de Europa. Se caracteriza principalmente por sus largos colmillos y por una protuberancia en forma de cuerno que posee encima de la nariz y que da origen a algunos nombres comunes con los que también se conoce: víbora de nariz, víbora cornuda y víbora de nariz larga.

¿Cómo es la víbora de las arenas?

Su cuerpo voluminoso está cubierto de escamas en la parte superior. Tiene un color gris parduzco con rayas rectangulares conectadas, que forman una banda oscura dorsal y que la recorre desde la cola hasta la nuca. Algunos ejemplares son negros pero son bastante raros.

La víbora de las arenas tiene una cabeza triangular y plana, pero lo más peculiar y notable de este animal es una especie de cuerno que tiene sobre la nariz que puede medir hasta 5 mm, es flexible, suave y está presente en hembras y machos.

A diferencia de otras víboras, la víbora de las arenas macho es más grande que la hembra y posee colores más llamativos. Puede medir hasta 95 cm de largo, pero eso dependerá mucho de la subespecie a la que pertenezca. La cola es bastante corta en relación a su cuerpo y la parte inferior de su punta es de color rojo, naranja o amarillo. Sus pupilas son verticales y tiene un sentido del olfato muy desarrollado.

Veneno

La víbora de las arenas posee unos colmillos más largos que otras víboras (13 mm), tiene un veneno muy potente y además inyecta más cantidad cuando muerde. La mordedura produce dolor, hinchazón, vértigo, vómitos, sangrado interno y externo, etc.

El veneno que posee es muy tóxico y afecta rápidamente a la víctima ya que está compuesto por sustancias que producen necrosis (muerte del tejido) y parálisis. Los lagartos son muy tolerantes a este veneno y los anfibios, en algunos casos, pueden sobrevivir a la mordedura. El ser humano es muy sensible a esta toxina y puede llegar a ser fatal.

Hábitat, una víbora muy exigente

Distribución de la víbora de las arenas, Vipera ammodytes

La irregularidad en su distribución geográfica se debe a su naturaleza exigente en relación al hábitat y su poca tolerancia ecológica a las variaciones en los factores ambientales.

Se encuentra en los países del sur de Europa, principalmente en la zona de los Balcanes y en algunas regiones del Medio Oriente. Pueden verse en el norte de Italia, Austria, Hungría, Croacia, Bosnia, Serbia, Bulgaria, Grecia, Rumanía, Turquía, Siria, Líbano, etc.

Le gustan las regiones soleadas, zonas secas, rocosas y de vegetación baja. Evita las regiones húmedas. Vive a menos de 2.000 metros sobre el nivel del mar, en pedregales, páramos o en sitios donde existan muchas rocas. Pueden estar en lugares cercanos a donde habita el ser humano, como cultivos o viñedos.

¿Qué come la víbora de las arenas?

Vipera ammodytes se alimenta mayormente de pájaros, lagartos y mamíferos pequeños (roedores). También pueden comerse a otras serpientes. Caza a su presa persiguiéndola o puede preparar una emboscada y esperar el momento para atacar cuando el animal esté cerca. A menudo usa la punta de la cola como señuelo haciéndola parecer un gusano. Cuando inyecta el veneno en su víctima espera a que muera y luego rastrea el cadáver con su agudo sentido del olfato.

La reproducción de Vipera ammodytes

Vipera ammodytes presenta la madurez sexual entre los dos y cuatro años. La época de apareamiento es de abril a mayo. Son ovovivíparas. La serpiente pare a sus hijos vivos ya que los huevos se abren en el interior del saco uterino y las crías pueden moverse incluso antes de salir de su madre. Pueden nacer hasta 20 ejemplares entre agosto y octubre, miden entre 14 y 24 cm de largo. Las pequeñas crías son venenosas desde el momento en que nacen.

Comportamiento de la víbora de las arenas

Es más activa en las horas crepusculares. Durante el día le gusta tomar baños de sol sobre las rocas o ramas. Es buena trepadora y con frecuencia se puede ver en las ramas y copas de los árboles tratando de atrapar aves. Hiberna varios meses (entre 2 y 6 meses al año) dependiendo de lo fuerte que sea el invierno. Esta víbora no hace madrigueras, hiberna entre las grietas profundas de las rocas.

Tiene reputación de ser muy agresiva, sin embargo, es bastante tímida y no atacará a menos que se le provoque o si se siente acorralada. Ante el peligro reacciona de formas diferentes: huyen, permanecen inmóviles, silban fuertemente o atacan y muerden.

Amenazas de Vipera ammodytes

Vipera ammodytes es una especie muy sensible y poco tolerante a los cambios en su hábitat, cualquier variación puede significar un grave daño a su sobrevivencia. Sus enemigos naturales son las aves de presa y algunos mamíferos más grandes como el oso pardo y el turón.

La víbora de las arenas está amenazada por la degradación de su ambiente natural. Es una especie protegida por la Convención de Berna (convención europea sobre la conservación de la vida salvaje) al igual que todas las serpientes de Europa.

Bibliografía

– Tomović, L. (Abril 2006). Sistemática de la víbora cornuda (Vipera ammodytes, Linnaeus, 1758). Revista Herpetológica 16 (2): 191-201.

– Radonić, V. (Abril 1997). Envenenamiento por la víbora cornuda (Vipera ammodytes L.). Medicina militar 162 (3): 179-82.

– Ursenbacher, S. ((2008). Molecular phylogeography of the nose-horned viper (Vipera ammodytes, Linnaeus (1758)): Evidence for high genetic diversity and multiple refugia in the Balkan península. Molecular Phylogenetics and Evolution 46 (2008) 1116–1128. http://webpages.icav.up.pt/ptdc/BIA-BIC/4093/2012/28.pdf