Víbora hocicuda, Vipera latastei, ofidio presente en la península ibérica

Víbora hocicuda, Vipera latastei
Víbora hocicuda, Vipera latastei
Luis Daniel Carbia Cabeza/CC BY 2.0

Vipera latastei es una víbora cautelosa, de hábitos crepusculares y nocturnos especialmente durante el verano. Siempre de pocos movimientos entre febrero y noviembre de cada año. Su nombre común, víbora hocicuda, está ligado al apéndice nasal con el que cuenta. Este tiene forma de cuerno, característica que le hace lucir muy feroz. En inglés se la conoce por el término Lataste’s Viper.

Se ven más a menudo durante la temporada reproductiva, que ocurre entre septiembre y octubre de cada año. Es en ese periodo cuando los machos se movilizan por territorios más amplios para exhibirse frente a las hembras. En el resto del año, sus espacios vitales son mucho más reducidos. Se puede agrupar hasta con 14 de su especie para hibernar.

A nivel taxonómico se integra en la familia Viperidae y se reconocen dos subespecies: Vipera latastei gaditana y Vipera latastei latastei.

Identificación de Vipera latastei

Vipera latastei es venenosa (sin mucha toxicidad), por ello se debe mantener una distancia adecuada al topársela en las regiones donde suele habitar. Su cabeza es triangular, bien marcada y diferenciable del extremo de la cola. Cuenta con un apéndice nasal que se eleva como si fuera un cuerno. Las escamas de la cabeza están fragmentadas. Presenta un diseño en “V” invertida en el dorso de la cabeza. Su pupila es vertical.

De cuerpo grueso, y tanto este como su cola son cortos. Miden entre 55 y 73 cm de largo total. Cuenta en promedio con 21 hileras de escamas en el dorso que se extienden desde el centro del cuerpo. De 122 a 147 escamas ventrales, mientras que las escamas subcaudales se mantienen en un rango de 29 a 47 pares.

En el dorso presenta un color ceniciento, entre gris y pardo. Pocas veces presenta variabilidad de estos tonos hacia colores rojizos o amarillentos. El vientre es claro, de tonos grisáceos, con algunas manchas disgregadas en tonos bien sea claros o más oscuros. Tiene también un diseño en zigzag bien definido, conformado por un patrón de rombos unidos entre sí. Estas manchas son más oscuras que el resto del cuerpo.

Se presenta dimorfismo sexual, marcado por coloración más oscura y definida en los machos. Estos también tienen la cola más larga y ancha en su base.

Ámbito geográfico y hábitat

Distribución de la víbora hocicuda, Vipera latastei
Distribución de la víbora hocicuda, Vipera latastei

La especie ha sido registrada en casi toda la península ibérica, a excepción de su zona más al norte. También se encuentra en el norte del continente africano, específicamente en los litorales de Argelia, Marruecos y Túnez, así como en la sierra del Rif.

Prefiere las zonas de clima costero que típicamente son húmedos o semiáridos. Viven entre las rocas, en lugares secos, donde puedan hallar hojarasca para cubrirse o zonas empinadas, que se mantengan bien secas. Lo mismo habita bosques de pinos y robles como las dunas, por ejemplo, del Parque Nacional Doñana en España.

Alimentación de la víbora hocicuda

Mientras es juvenil, la víbora hocicuda se alimenta de reptiles, mamíferos muy pequeños e invertebrados. Una vez en edad adulta, consume lacértidos, aves, anfibios y pequeños roedores.

Sus hábitos alimenticios cuentan con un patrón marcado por el curso de las estaciones del año. Mientras que de primavera a otoño consumen sobre todo pequeños roedores, mayor números de animales son ingeridos casi exclusivamente en la primavera. El verano es la temporada en que mejor se alimentan de sus presas. Si bien son diurnas, en estaciones no frías también se alimenta en el transcurso de la noche.

Reproducción de Vipera latastei

La víbora hocicuda cuenta con dos periodos reproductivos. Uno en otoño y otro en la primavera. El primaveral es el común a todos sus ejemplares, mientras que la ocurrida en otoño depende más de los factores climáticos y del entorno. Una característica importante de las poblaciones de esta especie, estudiadas en el norte de Portugal y Cataluña, es que solamente se reproducen durante la estación otoñal. Las hembras por regla general se reproducen cada tres años.

Los machos son sexualmente maduros a los 4 años de edad y las hembras a los 5. En ese momento, miden casi lo mismo, unos 35 cm desde el hocico hasta la cloaca. Es ovovivípara, las crías nacen formadas aproximadamente a mediados de agosto, los nidos pueden albergar entre 6 y 13 crías.

Conservación de la víbora hocicuda

Es evaluada como “vulnerable” por parte de la UICN, en el libro rojo de España se refleja como “casi amenaza”. La destrucción de su hábitat natural (cultivos, ganadería, construcciones), el fuego, así como las persecuciones son sus principales causas en cuanto al detrimento de las poblaciones.