Luz en el terrario: Sistemas o tipos de iluminación

Foto: Agua na Oca; Licencia: Creative Commons

¿Qué es la luz en el terrario?

La luz o iluminación en el terrario consiste en recrear la energía solar que los reptiles o anfibios necesitan para satisfacer sus necesidades fisiológicas al igual que lo hace en el medio natural, es el sustituto de la energía solar, imprescindible para mantener con vida y en buen estado de salud, sobre todo si se tiene en cuenta que son animales ectotermos.

No todos precisan las mismas necesidades de iluminación con lo que se hace de suma importancia cerciorarnos de los requerimientos que a este respecto va a precisar la especie en cuestión. Por esa razón, para el mantenimiento en cautividad de los reptiles y anfibios es importante tener presente algunos conceptos de la radiación electromagnética, que nos será muy útil para poder acondicionar al animal de acuerdo con la luz natural que va a precisar. Estos conceptos básicos ayudan a comprender e interpretar mejor las propias indicaciones que vienen cuando se adquiere el producto lumínico y que para muchos es de difícil compresión.

Luz visible: es imprescindible para ver adecuadamente. El Índice de Emisión de Color (CRI) es la capacidad de poder iluminar un objeto para que éste se aprecie correctamente, se representa en una escala de 0 a 100, cuando mayor es el valor, mayor será la reproducción del color.

Otra cosa distinta es la temperatura de color, la cual se mide en valores kelvin (K) que determina el color de la luz emitida, a mayor temperatura, más blanca y azulada es la luz, a menor temperatura o menor valores kelvin, la luz será con mayor proporción de coloración naranja o roja. Los valores normales de luz diurna son de unos 6.000 K, aunque puede ser inferior, por ejemplo en días nublados o en general a aquellas zonas donde exista más humedad.

Para conseguir unas condiciones optimas de luz o iliminación en el terrario es preciso seleccionar una fuente lumínica que mas se acera a 100 CRI, además la temperatura de color debe oscilar en 6.000 K

Luz ultravioleta: Destacamos dos tipos de longitud de onda, que es lo que realmente interesa por ser beneficiosa para los reptiles y anfibios. Luz ultravioleta UV-A (onda larga) estimula la pigmentación, también influye positivamente desde el punto de vista reproductivo, su comportamiento e incluso estimula su apetito, téngase en cuenta que también es visible para los reptiles. Luz ultravioleta UV-B (onda corta), necesaria para estimular la síntesis de la vitamina D3.

Luz infraroja: imprescindible para los reptiles y anfibios, pues al tratarse de animales de sangre fría, esta luz la perciben por la piel y facilita el calor corporal que necesitan. En consecuencia se trata de una fuente de calor importante a tener en cuenta como sistema de iluminación.

Intensidad de la luz: es la cantidad de radiación solar que van a precisar los herpetos, si se desea que se mantengan en óptimas condiciones de salud.

La intensidad es variable en función del hábitat, así tenemos que los reptiles del desierto precisan mucha luz con gran porcentaje de luz ultravioleta. En zonas de selva y abundante vegetación, la luz del sol es menor y también será menor el porcentaje de luz ultravioleta.

En el mercado existen multitud de lámparas especialmente elaboradas para los reptiles y anfibios, algunas de amplio espectro, en la medida que cubren todos los requerimientos de luminosidad analizados con anterioridad; no obstante, en ocasiones, según la especie en particular que se pretendan albergar en el terrario, va a necesitar diferentes lámparas con la finalidad de recrear un ambiente lumínico semejante al que dispone en estado salvaje, nos referimos a una zona cálida, el punto de calor o incluso un área a temperatura más baja.

Los sistemas de iluminación más habituales y de fácil adquisición en tiendas especializadas en reptiles y anfibios son: los tubos florecentes; las lámparas de vapor de mercurio, especialmente indicadas en terrarios con altura superior a 80 cm, focos alógenos para disponer de una iluminación más concentrada… En definitiva, multitud de productos lumínicos indispensables para la supervivencia de los herpetos.

A tener en cuenta al instalar el sistema de iluminación

  • Conocer a la especie en cuestión para saber a ciencia cierta qué radiación UV-A UV-B va a necesitar para su mantenimiento en cautividad.
  • Analizar las instrucciones para una correcta colocación de la lámpara, la distancia es esencial si queremos evitar quemaduras o una carencia de radiación solar. Además deben ubicarse en el interior del terrario o sobre el mismo, pero sin que existan obstáculos para una correcta radiación, por ejemplo, no es recomendable ponerlas sobre una tapa de cristal, pues actuaría como filtro limitando la exposición de los rayos UV, en estos casos se recomienda sustituir el cristal por alguna malla metálica.
  • Rejillas de protección que se amoldan a las lámparas lumínicas, evitan que los animales entren en contacto directo con el dispositivo lumínico.
  • Disponer de temporizadores para controlar la iluminación, también los atenuadores de iluminación son una buena opción para regular la luminosidad sin escalonamientos bruscos.
  • Lograr una correcta simulación del fotoperiodo, es decir, la iluminación debe ajustarse a unas horas determinadas para marcar un horario diurno y nocturno. En animales procedentes del ecuador requieren 12 horas de luz, sin embargo, para aquellos provenientes de zona en las que las estaciones están más marcadas y, en consecuencia, en determinadas épocas del año los días pueden ser más largos o cortos, será necesario una exposición lumínica de ocho o nueve horas en invierno y unas 16 horas en verano. Para facilitar la tarea al aficionado, se comercializan temporizadores programables que funcionan a intervalos de tiempos.
  • Reptiles de hábitos nocturnos o aquellos que presenten actividad nocturna y diurna, estos animales necesitan una fuente lumínica que simule la luz lunar, fácilmente adquirible en tienda especializada en anfibios y reptiles.