Sustrato para el terrario

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El sustrato es la materia prima utilizada para el suelo del terrario, es un elemento importante dado que los reptiles, anfibios y otros animales van a estar en contacto regularmente con el suelo.

Existen muchas alternativas para lograr un fondo que recree su hábitat natural, incluso el mercado nos ofrecen muchos productos ya tratados y limpios, los cuales su elección no dejan de ser una buena opción para evitar la aparición de hongos o en general todo tipo de gérmenes. Veamos algunos de los producto o tipos de sustratos más utilizados:

Papeles de periódicos: es obvio que es el sustrato más económico, además de poder reponerse casi a diario, aunque no es un elemento que se encuentre en su hábitat natural, además de que el efecto decoración sería demasiado pobre; es indicado para estancias temporales, como cuarentenas, animales decaídos o aquellos que requieran por algún lapsus de tiempo la renovación constante del lecho. Sí es cierto que su utilidad está muy indicada para especies de serpientes, sobre todos las de gran tamaño, que necesitan una renovación bastante regular del suelo del terrario.

Arenas del desierto: como su nombre indica están especialmente indicadas para terrarios desérticos, son arenas naturales en las que han pasado por un proceso de selección para conseguir un grano adecuado, además de una correcta limpieza de impurezas. Coincido con algunos expertos en que al ser natural, no solo tiene un efecto ornamental muy recreativo, también favorece desde el punto de vista del microclima que se necesita en este tipo de terrario.

Arena cálcica: Es un lecho muy decorativo, sobre todo por la variedad de colores existentes en el mercado, vienen enriquecidas con calcio con lo que su ingesta no sería peligrosa, incluso beneficia el desarrollo óseo. No me inclino en su recomendación en la medida que he conocido casos de impactación por este tipo de arena, aunque tampoco la desaconsejo pues a muchos aficionados le funciona correctamente.

Fibra de coco: Sin duda sigue siendo un clásico para los aficionados a la terrariofilia, si se tiene en cuenta la gran variedad de especies que admiten este tipo de sustrato, sin olvidar el coste reducido que supone su adquisición.

Sustrato de cortezas: como su nombre indica, se elaboran mediante la selección de pequeños trozos de corteza de árboles, normalmente están tratadas, con efectos fungidas, antibacterias y han pasado por un proceso de limpieza para que no ensucien el terrario.

Hojarasca: en este caso se utiliza hojas de árboles, son útiles ya que retienen la humedad además de servir de escondite sobre todo a los anfibios. No son recomendables las de eucalipto y coníferas.

Musgo: Otro clásico sobre todo en terrarios de bosque o tropical, se consigue un efecto ornamental inigualable, ya que se recrea un ambiente muy natural.